El impulso que tu equipo necesita viene de dentro
Durante años hemos visto cómo los equipos se estancan no por falta de recursos, sino porque pierden la conexión con el propósito que los reunió. Trabajamos desde esa verdad incómoda que pocas organizaciones quieren admitir.
Descubre cómo trabajamosNo vendemos recetas mágicas
En 2024 acompañamos a un departamento de diseño en Vigo que había perdido toda su chispa creativa. No organizamos ninguna charla motivacional con confeti. Pasamos tres meses trabajando con ellos en sesiones donde miramos de frente lo que no funcionaba.
La transformación llegó cuando dejaron de fingir que todo iba bien. Esa honestidad brutal fue el punto de partida. A veces la motivación empieza reconociendo que el barco hace agua, y luego decidir juntos cómo repararlo.
Nos especializamos en crear espacios donde los equipos pueden hablar sin máscaras corporativas. Porque las presentaciones bonitas no mueven nada si la gente no confía.

Historias que cuentan lo que realmente pasa
Olalla, responsable de proyectos
Su equipo llevaba meses con reuniones que no llegaban a nada. Empezamos cuestionando si esas reuniones tenían sentido. Resulta que la mitad eran puro teatro. Ahora se reúnen menos y deciden más. Simple, pero nadie se había atrevido a decirlo.
Xabier, director técnico
Su departamento estaba técnicamente brillante pero emocionalmente agotado. Descubrimos que trabajaban bajo un miedo constante al error. Cambiamos la conversación: los errores pasaron de ser vergüenzas a material de aprendizaje. El clima cambió en semanas.
Iria, gerente comercial
Su equipo de ventas había perdido el rumbo tras dos años complicados. No necesitaban nuevas técnicas de venta. Necesitaban recuperar la confianza en lo que vendían. Trabajamos desde ahí. Las cifras siguieron después, como suelen hacer cuando la convicción vuelve.

Cómo construimos desde lo real
- Empezamos escuchando sin agenda oculta. Las primeras semanas son para entender de verdad qué está pasando, no para vender soluciones prefabricadas.
- Trabajamos con grupos pequeños donde la gente puede hablar sin filtros. Los cambios profundos no ocurren en auditorios de doscientas personas aplaudiendo diapositivas.
- Cuestionamos todo lo que parece obvio. A menudo los problemas se disfrazan de normalidad. Nuestra tarea es señalar lo que todos ven pero nadie menciona.
- Facilitamos conversaciones difíciles que los equipos han estado evitando durante meses. El conflicto bien gestionado es oxígeno puro para un equipo estancado.
- Construimos compromisos concretos, no declaraciones de intenciones. Si algo no puede medirse o verificarse, probablemente no sirve para nada.
Lo que aprendimos en estos años
Cada equipo es un mundo, pero hay patrones que se repiten. Estas son las áreas donde solemos trabajar con más profundidad.
Comunicación que funciona de verdad
No se trata de hablar más, sino de crear las condiciones para que la información fluya sin distorsiones. Muchos equipos se asfixian en malentendidos que nadie se atreve a aclarar. Trabajamos para que las conversaciones sean directas y las decisiones, transparentes.
Confianza que se construye día a día
La confianza no se declara en un póster de valores. Se gana cuando alguien admite que se equivocó y el resto del equipo responde con apoyo en lugar de juicio. Creamos dinámicas donde esa vulnerabilidad es posible y valorada.
Propósito compartido más allá del PowerPoint
Muchas organizaciones tienen misiones escritas que nadie siente como propias. Ayudamos a los equipos a redefinir para qué están ahí, en términos que les resuenen de verdad. Cuando la gente conecta con el propósito, el compromiso deja de ser fingido.
Resolución de conflictos sin evasivas
Los conflictos no resueltos son veneno lento. Facilitamos que los equipos los aborden de frente, con herramientas para no convertir cada desacuerdo en una guerra personal. El conflicto productivo puede ser la gasolina que faltaba.
Próximo programa intensivo Inicio previsto: septiembre 2026 en A Coruña
Para quién
Responsables de equipo, directores de departamento, y cualquier persona que lidera grupos y siente que algo se ha roto en el camino. También para equipos completos que quieren trabajar juntos en su transformación.
Formato
Sesiones presenciales cada dos semanas durante seis meses. Entre sesiones, trabajo aplicado con tu equipo real. Nada de simulaciones, todo con casos vivos que te están quitando el sueño ahora mismo.
Compromiso esperado
Asistencia obligatoria, participación activa, y voluntad de cuestionar cómo has estado haciendo las cosas. Si buscas confirmación de lo que ya sabes, este programa no es para ti.
Resultados posibles
No prometemos milagros. Algunos equipos experimentan mejoras notables en pocas semanas. Otros necesitan más tiempo. Lo que sí garantizamos es que verás con claridad qué está bloqueando a tu equipo y tendrás herramientas para cambiarlo.
Empecemos por una conversación honesta
No te vamos a vender nada en la primera llamada. Queremos entender qué está pasando con tu equipo y si tiene sentido que trabajemos juntos. A veces la mejor respuesta es que no, y está bien así.
Hablemos sin compromisos